jueves, 6 de diciembre de 2012

Regalo: Round 2!

Seguimos con el regalito a cuestas. Ya me he dado cuenta de que a las mamis todo lo que hagan sus niños les gusta, siempre que esté hecho con amor y blablabla: SI NO ES BONITO POR DENTRO QUE LO SEA POR FUERA, LEÑE.

Así que, recordando la pasión de mi madre por la Unión Jack, busqué y busqué -y la casita derribé- hasta encontrar lo que quería: AJAJAJÁM. Un lacito de hace años que me dieron en el Corte Inglés para promocionar la nueva colonia de Playboy.  A mí la mitad de las veces no me suelen gustar los olores de las colonias con las que te van asaltando por los pasillos de la sección de perfumería, tú lo único que quieres es atravesar la zona caliente lo más rápido posible, sin mirar atrás, dejando tirado a tu compañero que en el suelo y mareado por los quinientos aromas que invaden su pituitaria te ha pedido con voz ronca que te salves tú y que le digas a su mujer que la quería, y tú corres y corres, intentando en vano proteger los flancos que aún te quedan libres, ¡zasca! ¡Te alcanzaron en la muñeca derecha! Lo siento, John, te fallé, es tu último pensamiento mientras te desplomas y oyes las risas malvadas de tus oponentes, pero las cintitas de raso me pierden. Así que se la cogí a la amable señorita que me la tendía.

Vale.
Tenía una cinta de raso, pequeña y demasiado corta como para hacer un lazo en condiciones, como el que te harías en los zapatos, solo que más esmerado.


Venía con el artilugio ese metálico para que te la pudieras poner como pulsera y gracias a él he podido hacer más o menos una lazada, eso sí, luchando bravamente contra él durante al menos diez minutos. Sí, hijas, sí, la que es torpe es torpe, pero como soy cabezota, pues ¡he ganado!

La segunda parte fue rescatar una tela que tenía por ahí desde hacía cerca de medio año teñida... más o menos. La procedencia original de la tela, porque llamarla plastiquillo en forma de falda me parece demasiado feo, era de un disfraz de mexicana. Para explicar brevemente ese trauma de la infancia, basta decir que mi colegio organiza Bailes todas las Navidades, y que el tema de ese año era Sudamérica. Y mi clase tuvo la mala suerte de que se nos adjudicara México. No tengo nada en contra de ese país, dejadme que os lo explique: mientras las demás niñas de la otra clase iban ideales vestidas mientras bailaban sus tangos con esas faldas cortas y esos zapatos de tacón, a nosotras nos tocó, aparte de profesora con menos ritmo de todo este hemisferio, que nos adjudicaran un disfraz tan "bonito" a la par que "elegante" que este:


Nuestro berrinche al ver por el patio a las demás vestidas como si fueran a salir de fiesta y bailando agarradito mientras nosotras girábamos en círculos sin ningún niño en la formación -nuestra querida profe decidió que quedaba mejor si éramos solo chicas, faldas y trenzas. 
Apenas acabamos las representaciones y volvimos a casa, la tomamos con la falda y yo me dediqué a desmembrarla poco a poco. Pero por alguna razón guardé los trozos de tela. 

Pues bien, hace relativamente poco puse en agua las plumillas de mis plumas, porque se les había secado la tinta y no escribían ni pa'trás. En estos casos, hay que dejarlas sumergidas en agua y olvidarte de ellas por lo menos durante un día completo, y eso hice. Cuando fui a tirar el agua en la que las había metido, tenía un colo azul tan bonito que no se me ocurrió otra cosa que que eso no se podía desaprovechar, y ni corta ni perezosa, hice un buruño con un trozo de tela y lo metí dentro. La verdad es que el experimento no quedó demasiado mal:

Quedaba bonito, con las estrías de colores más marcadas por las dobleces.
Pues no me lo pensé más. Lo envolví en ella, le hice un lazo con otra cinta de origen desconocido...




... le até el Lazo Union Jack, ¡Y listo!

sábado, 1 de diciembre de 2012

Organizador de Anillos.

Buenos días (:

Es una mañanita de Sábado tan buena como otra cualquiera pare estar estudiando peeeeeero en su lugar me he puesto manos a la obra con una pequeña idea que tenía rondándome por la cabeza desde hace cerca de un mes, pero no me veía con tiempo ni ánimo ni habilidad para hacerla: Un organizador de Anillos.

Tenía claro que quería uno vertical, que pudiera ver mis anillos sin que parecieran expuestos en una joyería, como me parecía que quedaban en las cajas estas que tienen como almohaditas dentro. Había visto un par en internet que me convencían, como estos:


Pero el problema era que ninguno de los que me gustara los encontraba en ninguna tienda física. ¡Horror! ¿Qué hacer? Pues me lié la manta a la cabeza y decidí que si la Mahoma no va a la montaña, ¡la montaña va a Mahoma!
Yo misma me iba a construir uno y si no quedaba demasiado desastroso, se lo regalaría  a mi madre por su santo, porque había sido ella la que originariamente me había metido la idea en la cabeza de encontrar el porta-anillos ideal. Por supuesto, sería un regalo de apoyo, claro.

¡Y me puse manos a la obra!


Mis materiales, antes y después de "customizarlos"

  1. Las varillas que vienen en las cajas de zapatos, el antes y el después, después de aplicarle una generosa cantidad de pintura de uñas celeste, que compré en un chino y que resultaron descascarillarse a una velocidad de vértigo, pero de un color tan bonito que decidí salvarlo de la basura y conservarlo. Y resulta que ahora buena maña me ha dado.
  2. Un rollo de papel higiénico gastado, que forré con un trozo de tela, el bajo de un disfraz de mexicana que rondaba por mi casa desde tiempos inmemoriales.
  3. Al rollo de papel le hice cuatro agujeros por donde pasar las varillas ya pintadas. hacer los agujeritos en la tela fue un pelín más peliagudo, pero no en vano me llamaban Miss Scissors en preescolar. 
  4. Pegar la tela, el desafío más grande la humanidad desde que tuvimos que escapar del Diluvio y de los Dinosaurios. A mi inexperiencia se le debió de unir la ineptitud, y en este caso empleé pegamento,aguja e hilo y al final, como medida desesperada, ¡grapas! Me sentí plenamente realizada cuando grapé inmisericorde al rebelde rollo de papel.
  5. Sí, he aquí las puntadas. Lo de coser, una verdadera odisea, empezando porque no sabía dónde estaba la lata de galletas de la Costura a que la aguja que encontré tenía ojo demasiado pequeño para que pudiera pasar el hilo morado que casi no se veía contra la tela. Y la parte de dentro, la que se supone que no debería verse, está "ligeramente" levantada, pero más no podía hacer.
Al final, estoy bastante satisfecha del resultado. Que no es perfecto, lo sé yo misma, pero teniendo en cuenta que hacía años que no tocaba nada que tuviera que ver con las Artes, creo que no está mal.


Las varillas me han quedado torcidas, porque se ve que al hacerle los agujeros a la tela no encajaron del todo, y creo que debería hacerle una base o algo con peso, porque si no equilibro bien los anillos, el derrumbe es inmediato. Las grapas, afortunadamente, no se ven del todo, porque ha pillado la salida de las varillas y suelen estar en un lateral, y si no se mira de frente, son más difíciles de ver.

También es urgente que busque o que indague un poquito más y o bien encuentre otro programa para estos collages o bien descubra nuevos modos en el programa que tengo instalado, pero teniendo en cuenta mis habilidades para con la informática, es bastante seguro que se quede tal y como está. 

jueves, 13 de septiembre de 2012

Voy a aprender a Coser.


Las Limón tenemos nuevas metas. 
O al menos, tres de ellas. 
Vamos a aprender a coser

¡Vaya que sí! 
Está decidido, hay demasiadas bloggeras divinas llevando DIY y nosoytas nos hemos cansado. ¡Qué también queremos, hombre! 
Aún no sabemos cómo lo vamos a conseguir, porque yo por acelerada he perdido la oportunidad de apuntarme a aun curso de Corte y Confección, peo la madre de Limón Free cose de escándalo. Ejem, ejem, es una indirecta tan directa comoo el AVE Sevilla-Madrid. Es nuestra firme intención. 

 
Por otra parte, si todo sale como yo espero y tengo suerte -tengo que pasar un sorteo porque hay muy pocas plazas- este año retomaré la pintura
A mí desde pequeñita me ha gustado mucho pintar y mis padres me apuntaron a Clases de Óleo cuando era más cría, pero las tuve que dejar por falta de tiempo hace mucho y ahora la idea de volver a tener un pincel en mis manos y la posibilidad de volver a jugar con los colores y los tubos me hace mucha ilusión. Muchísima. ¡Un montón! 

Hablando de empezar cosas nuevas, me he apuntado a Alemán, esto seguro seguro, ya estoy matriculada, con todos los papeles listos y la matrícula y eso pagado. Vaya que con eso, ni sorteo ni leches, ¡a mí la plaza no me la quita nadie! Sólo hay que puntualizar que no tengo ni idea de alemán. Nada de nada, si obviamos mi perfecto NAIN, NAIN, NAIN. 

Y por si todo esto parece poco, voy a empezar primero de Derecho

¿Miedo, quién dijo miedo? 
Lo único es que quizás tenga que aprender a vivir sin dormir.

martes, 7 de agosto de 2012

Próxima Aventura

Las Limón tenemos una nueva idea loca, de estas que o funcionan fantásticamente frente al asombro de los que te rodean y el tuyo propio -muy al estilo de las trastadas de mi adorado Capitán Sparrow- o fracasan tan estrepitosamente que lo único que te queda hacer para conservar una imagen honorable es la de exiliarse. Obviamente nuestra intención es triunfar. No, triunfar no. Lo que vamos a hacer es Triunfar.
Redoble de tambores, por favor.
.
..
...
¡Turrun-turrun-turrun!
¡LAS LIMÓN SE RECORREN EUROPA!
Con un hermoso subtítulo: Interraíl.

Ay.
Qué ilusión, en serio. Aunque lo estemos planeando para el verano que viene. Aunque quede mucho, muchísimo. Siempre me han gustado los trenes, los trenes y las estaciones. Las estaciones me parecen un ligar fascinante. Son un enlace. Y encima, suelen ser bonitas. Son la libertad encarnada en un edificio precioso.


En fin.
Estoy poética. Se nota que estoy emocionada. Pero es que estas cosas hay que planear con tiempo. Y esta es una de ellas. Una importante. Quiero hacerlo. Y quiero que mis Limones vengan conmigo.
Seguiremos informando.

jueves, 3 de mayo de 2012

CONFIANZA

Ha dejado de importarme lo que haga ese chico. En serio.
No es por decir.
Es en realidad. Es la verdad. La verdad.

Es innegable que los sentimientos no se pueden controlar. Pero lo que sí es verdad es que no voy a estar atada a alguien que no me hace bien. Ya le he guardado luto suficiente. Ahora lo que me toca es ser feliz.

sábado, 24 de marzo de 2012

Si la vida te da limones...


No supe verdaderamente que estaba enamorada hasta la médula hasta que lloré por él. ¿No es absurdo? Si se supone que el amor es un sentimiento bueno y bonito... Siempre que sea correspondido, claro.
El caso es que el día, el momento en el que lloré, en el que me hizo llorar, no por nada que hiciera él, por supuesto, porque fue tan amable y gallardo como siempre, sino por lo que no hizo. Por lo que no pasó. Por las ilusiones, vanas, que yo misma había puesto en ese encuentro. Y cuando en el metro, se abrió el grifo y me consolaba como podía mi Limón A, mientras un señor al que no conocíamos de nada se reía con disimulo escaso de mi diatriba contra el amor en general y contra Polo en particular, se me encendió la bombillita. ¡Despierta, tonta! ¿Te das cuenta de lo que está pasando? Te importa tanto que puedes llegar a llorar por él. Y en ese instante analicé que realmente era él el primer chico que me había llegado al corazón de golpe.






Tengo su teléfono. Más de una vez se me pasó por la cabeza mandarle un SMS, por cutre que fuera. "Oye, que te quiero. Absolutamente, ¿sabes? Es una locura, pero llevo pillada por ti demasiado tiempo. No contestes si no quieres, yo solo necesitaba sacarlo fuera. Buenas noches, Polo." Pero no lo hice. Ahora, mirando en retrospectiva, quizá hubiera sido una buena idea. Total, no teníamos ni siquiera una amistad fuerte que romper, amigos importantes en común que hubieran sentido que yo hubiera metido la pata hasta al fondo. ¿Quién sabe? Igual hasta hubiera salido algo bueno de ahí. Aunque ahora ya da lo mismo, no se puede cambiar el pasado.


Como no se puede cambair el hecho de que me ha roto el corazón de manera bastante explícita: está con otra. Mi perfecto Polo [de hecho su nombre en clave viene de una tarde de risas con mis amigas, de encontrarle algún sobrenombre que hiciera justicia a su perfección. ¡Bingo! ¡Pongámosle un nombre de dios! Y para que no sea muy evidente, dejemos que a Apolo se le pierda una A] está saliendo con otra chica a la que, quizá cegada por los celos, sigo sin poder ver guapa. Normalilla, ojos claros, cara de pan, pelo bonito y piernas jamoneras. ¿Con él? No me extraña que ella se quedara prendada de él, lo que imagino es que ella debe tener una personalidad de diez, porque si no... No me lo explico.




Pero YA basta.
Cuando me enteré, volví a llorar. Llevo una semana que estoy que no estoy, entre el llanto y los enfados y rabietas tan infantiles como absurdos. Pero se acabó. Polo ha dejado de ser Polo. Gracias a una amiga que de broma lo llamaba Pis, Polo ha pasado a ser Pus. Vimos la película Todos los días de mi vida, y lloré lo que me quedaba por llorar. Porque lo voy a superar.



Al fin y al cabo, las limones sobrevivimos a todo. Y yo no voy a ser menos. Se acabó el tiempo de sufrir por Pus. Pus se ha ido, ha elegido salir voluntariamente de mi vida. Y aunque dudo que hacer con tantos limones (no sé si pedir tequila o empezar a lanzárselos a la gente), os puedo asegurar que les sacaré provecho. Sed felices, aunque yo lo sea aún más (¡Eh! Limones gratis, oiga)

domingo, 4 de marzo de 2012

CUMPLEAÑOS LIMÓN A

Hace un poco que pasó y lo celebramos, y nos lo pasamos de miedo.
Que decir, que no sea que el Look Babero vende. Llegamos como locas y le cantamos nuestra canción  y después de chillarle a ella y a medio barrio que felices 18, cargadas con los regalos y con dieciocho globos de colores en precario equilibrio, subimos a su casa. A, que es la segunda llorona Oficial del grupo, después de mí, por supuesto, empezó a reírse y a llorar al mismo tiempo, mientras decía lo fantásticas que éramos las demás. Y nosotras no hacíamos sino sonreír e instarla a que abriera nuestros regalos. Expléndidos, para que mentir.
Después de que V y yo nos pasáramos media tarde de tienda en tienda arrasando allá dónde veíamos, qué menos. Luego yo me lo llevé todo a casa y lo empaqueté bonito. Adoro llevar bolsas en las manos llenas de ropa y cosas bonitas, aunque no sean para mí.

La presentación, de diez.

1

2

3


4

5


  1. La caja de la Mariquita, en la que iba todo, excepto los zapatos, guardado. Qué ideal... Suspiro por ella.
  2. La caja por dentro, no le faltaba un perejil. Vestido maxi largo verde de Zara, ropa interior [braguitas de Minnie y suje de lunares] de Blanco, pendientes en tonos dorados a juego con un colgante de cuero verde, ambos con charms en forma de corazón y pulsera del mismo material con una graciosa rana con corona [Limón A, encuentra a tu príncipe azul], los tres de Dayaday, pestañas doradas postizas de H&M, crema corporal y jabón de manos olor Vainilla y Manzana, también de H&M, y de la misma tienda dos Gloss, uno rosado y otro más tirando a rojo, aunque ambos on fundamentalmente brillito. Y para rematar la faena, un cinturón finito de Zara, de cuero marrón claro.
  3. Las pestañas doradas. Fueron idea mía.
  4. Zapatos color rosa palo y de una altura considerable, regalo nuestro también, cortesía de Blanco.
  5. Por último [asombraos con mi destreza a la hora de utilizar Paint para retocar las fotos], Limón A con su fantástico vestido, que pienso robarle en cuanto pueda, y yo, vestida de estreno, con blusa, pantalón negro de encaje de Zara, medias de Calcedonia y tacones prácticamente idénticos a los de A en tono crudo.
Limón A, ¡te adoramos!

lunes, 13 de febrero de 2012

SUEÑOS

Hoy llevo un fin de semana de relax y esparcimiento. Fui una chica muy sensata y con la cabeza en la tierra [y tuve unos padres poco colaboradores, para que mentir] y hoy, mientras me duchaba y me enjuagaba el pelo, después de haberlo tenido con crema suavizante más de tres horas [lo sé, lo sé, cierto limón me va a decir que estoy loca y que me voy a ahogar el cabello] para tenerlo sedoso y que se me cierren las odiosas puntas abiertas a las que odio con toda mi fuerza y que no van a conseguir que me corte ni medio centímetro de cabellera, cuando de repente se me ordenaron todas las piezas.
Llevaba un par de días enfrentándome conmigo misma. ¿Qué soy? ¿Qué quiere ser en el futuro? Desde tercero de la E.S.O pensaba que quería ser Médico. Cuando era pequeña me aterrorizaba ir al médico. De hecho, eso era precisamente lo que hacía a mis muñecas: si te portas mal, Barbie, te llevo con el pediatra. Y luego resulta que no. Empecé a pensar en Medicina como un reto. Eso fue lo que primero me motivó a estudiarla. Es difícil. Y yo en ese momento tenía mis instantes de soberbia. No sabía a qué quería dedicarme, y oye, ¿por qué no? Y luego se cruzó en mi camino "En Coma"


Robin Cook escribe thrillers médicos. Y los escribe muy bien. Fue lo primero que leí de él, y la verdad es que me fascinó. Totalmente. En aquel entones yo sabía lo mismo de biología que de que lo que sé ahora mismo de mecánica cuántica. Pero ese es uno de los grandes aciertos de Cook: aunque utiliza términos médicos te los explica poco después. Vamos que si aún no os ha quedado claro, que os lo recomiento encarnecidamente. Volviendo al tema [parece que con las vueltas que le estoy dando estoy en el discurso de agradecimiento de los Nobel o algo por el estilo. Desvarío], que me afianzó mis ganas de convertirme en médico. De saber cómo funcionaba el cuerpo. Luego, con el paso del tiempo lo fui cultivando. Nunca me ha dado asco o miedo la sangre, las vísceras y las tripas. Y me encanta la Biología. Así que todo fue sumándose.

Este verano me entraron las dudas.
Creo que hay que entender primero que para comprenderme hay que explicar que quiero viajar por el mundo, vivir en mil países. Quizás suene a sueño tonto de cría, pero es lo que quiero. No es que me sienta mal viviendo en Sevilla, es que tengo sangre de Edena [leed El Nombre del Viento. Es una orden]. Quiero trabajar y ver que mi trabajo es útil. Y ya puestos a sincerarnos, quiero ganar dinero. Quiero ir impecablemente vestida. Pero claro, correr por Urgencias subida en unos tacones de Laubutin


pues tampoco es lo más normal del mundo. Ser Diplomática parecía ser perfecto. Esa es la parte que ha estado ganando en los post anteriores. Pero claro, hay que añadirle una incógnita más a la ecuación de mi futuro. Suena lo más tonto posible, lo sé, pero es un chico. Que típico, ¿no? Después de ser la perfecta pagafantas, llorarle a una amiga, a Limón A en el metro y conseguir que el señor que se sentaba a nuestro lado y al que no concíamos de nada se riera a mandíbula batiente con mis desvaríos, llorar de nuevo en casa y pensar lo mejor parecía poner tierra de por medio. Por no hablar de mi plan perfecto: llamarlo la semana de antes y confesarle que me gustaba, para yo irme a Madrid liberada de toda cadena posible. Y en mi imaginación Polo también me quiere, pero es demasiado tarde. Yo me voy. Y encuentro a un bombón de la capital que me hace olvidar todas mis penas. El plan perfecto.
Lástima que no vaya a llevarse a cabo. 

Porque creo que ya me he puesto de acuerdo conmigo misma.
Me quedo en Sevilla. Con chico o sin él. Con faldas y a lo loco, con pantalón y muy cuerda. Nos vemos en Derecho.
Limones, ¡COMPRADME UN MALETÍN!

domingo, 5 de febrero de 2012

Surrealismo.

De cómo mi vida da los saltos que quiere, descubriendo que soy bastante bipolar y que sin amigas como las que tengo estaría metida en un bunker llorando amargamente.
N
La verdad es que eso es sólo una pequeña pequeñisima parte de todo lo que me pasa por la cabeza. Tengo un par de buenas noticias. Me ha llegado una carta de una Universidad privada de Madrid que ofrece un programa ediucativo que me encanta. Quiero ser embajadora, diplomática, trabajar para la ONU o para la UE o similar, y la verdad es que en esa Universidad va bastante enfocado a lo que parece que quiero hacer. Aún no sé la fecha de la entrevista, pero ya me han mandado una CARTA en papel indicándome que se acuerdan de mí, que saben que existo.
La segunda buena noticia es que de otra Universidad diferente, y también madrileña me han hecho la misma oferta. ¿No es genial? Parece que puede que haya una pequeña posibilidad de que el Limón abandone el nido. Desde liego es algo que después de anoches es algo que me gustaría mucho.
Soy una cobarde. Lo sé. Al menos para esto sí. Quiero huir. Poner tierra de por medio. Que le den a todo. Que le den a él.

Soy idiota. Y soy una idiota enamorada, que es peor. Apesta. Es una mierda.
Y yo quiero una historia de amor bonita. Y de momento sigo quedando como la mejor amiga de la protagonista, la que no se come un colín. Porque el rubio atlético que le gusta lo he hace ningún caso.

lunes, 30 de enero de 2012

Preludio a Fase de Investigación.

Hoy le he explicado por encima mis ansias de ver mundo a mi querida compañera limón en una clase de Francés -pensad cómo queráis, pero la hemos aprovechado-. Y la verdad es que la expresión de asombro ha sido mortal. ¿Tan lejos te vas a ir?
Lo sé. Es difícil alejarse del limonero que te vio crecer, pero hay que esparcirse por el mundo. Chicas, las frutas del mismo árbol nunca se olvidan. Sino, tontinas mías (es un insulto cariñoso que sólo YO puedo priporcionarles), ¿por qué pensaría con tanta antelación en todo lo que podría hacer para no perderos de vista no un instante, para teneros siempre cerquita?

Y aunque todo esto quede en lo que es, castillos en el aire, hay una cosa segura. Limón emancipado, oséase yo, se va de expedición de reconcimiento a ver cómo esta la Belle France, en fin de curso. Así que en Marzo servidora con dos o tres limones suyas (me temo que Limón Fotógrafa - tengo que pensaros nombres en clave más chulos, chicas - no está del todo segura, pero veremos lo que se puede hacer), irá a tantear el terreno. De momento no tengo más que una fecha y una indecisión en lo que respecta a la ropa, pero ¡Seguiremos informando!

domingo, 29 de enero de 2012

Anticipándome al Futuro

Hago esto a horas intempestivas de un Domingo por la tarde. Llevo toda la tarde estudiando y pensando en otras cosas. Y la verdad es que este blog ha nacido sobre una utopía, sobre una ilusión. Tengo muy claro que quiero irme a estudiar fuera. Que aunque me encanta Sevilla, quiero conocer mundo. Y quiero empezar a hacerlo desde la Facultad, desde Madrid. Madrid. La Capital que me tiene enamorada.

Pero aunque mis ansias de aventura son grandes, no quiero dejar ni por un instante suelto ningún cabo. Quiero dejarlo todo atado y bien atado. Quiero saber, tener la seguridad de que mis amigas van a seguir igual de cerca de lo que ya lo están. A dos toques. A una llamada al móvil. A unos minutos hasta presentarme a la puerta de su casa. A dos pitiditos de Whatsapp. A un ¡PING! de la Blackberry. Tal vez no esto no tenga éxito. Tal vez me quede en mi ciudad con un color especial. Tal vez deba dejar este blog en Stand-by hasta que me vaya de Erasmus. Pero como más vale prevenir que curar, ¡esto va por vosotras, Limoneras! He aquí la primera de las espero muchas entradas que conformarán la Crónica de un Limón Emancipado.